• El presidente subraya que reinvertir el dividendo extraordinario del 29 de mayo supone apostar activamente por “un banco sólido y rentable, con fuerte crecimiento y una de las rentabilidades al accionista más atractivas del sector
  • La entidad mantiene intacto su objetivo de remuneración de 2.500 millones de euros para los ejercicios 2026-2027, con un mínimo anual de 20,44 céntimos por acción
  • El nuevo CEO de Banco Sabadell, Marc Armengol, recalca la hoja de ruta estratégica: “Tras la venta de TSB, el banco concentra ahora su foco en España, manteniendo su modelo diferencial de banca de relación cercana con el cliente, al que se añadirá una mayor capa tecnológica para mejorar las soluciones y el servicio

19 de mayo de 2026

Banco Sabadell ha reunido este miércoles a más de un centenar de accionistas minoritarios en su centro corporativo de Sant Cugat (Barcelona), así como otros por vía telemática, tras las dos sesiones que tuvieron lugar recientemente en Valencia y en Alicante.

Durante el encuentro, la entidad ha reiterado su estrategia de maximizar la creación de valor para el accionista tras el pago del dividendo extraordinario previsto para el próximo 29 de mayo, al tiempo que ha puesto el foco en la reinversión del dividendo como palanca clave “para posicionarse por un banco sólido y rentable, con fuerte crecimiento y una de las rentabilidades al accionista más atractivas del sector”, según indicó el presidente, Josep Oliu. 

Cabe recordar que se realizará el pago del dividendo extraordinario a todos los accionistas que mantengan las acciones de Banco Sabadell a cierre de mercado del 26 de mayo de 2026. Para aquellos que quieran reinvertir los dividendos en acciones del propio banco de manera automática, la entidad dispone de la Cuenta BS Accionista, que permite la reinversión total o parcial de los dividendos netos percibidos al cabo de 15 días naturales. Durante este periodo de 15 días, el saldo se remunera a un tipo de interés del 7% TAE y no cobra comisiones de corretaje ni de mantenimiento.

En este sentido, Oliu destacó que reinvertir el dividendo supone una atractiva opción de inversión. “Los múltiplos de mercado sugieren que la acción debería cotizar a un precio más elevado, teniendo en cuenta la rentabilidad esperada de 2027; si sumamos además el precio que nos asignan los analistas, nuestra acción tiene recorrido alcista”, argumentó.

El presidente, en la misma línea, subrayó que la remuneración al accionista seguirá siendo uno de los pilares estratégicos de Banco Sabadell, con una previsión de 2.500 millones de euros para el periodo 2026-2027 y una retribución mínima anual de 20,44 céntimos por acción, que podrá combinar efectivo y recompra de acciones. Oliu enfatizó las ventajas de la recompra de acciones como complemento al dividendo, al considerarla una herramienta eficiente para aumentar el beneficio y dividendo por acción, mejorar la cotización y ofrecer ventajas fiscales a los inversores, además de suponer una nueva muestra de la “convicción de que la acción tienen potencial al alza, como refleja el mercado”.

El presidente, asimismo, quiso destacar el papel de los accionistas minoristas que también son clientes, que definió como el auténtico “núcleo duro” del banco, al superar el 30% del capital y haber respaldado mayoritariamente el proyecto independiente de la entidad.

En cuanto a la estrategia corporativa, Oliu descartó operaciones de fusión tras la venta de TSB, reiterando que la prioridad es el crecimiento orgánico en España y la adaptación competitiva al entorno tecnológico.“No prevemos ninguna operación en el corto plazo”, afirmó, defendiendo además que el tamaño no es el único factor determinante del éxito en el sector bancario.

Armengol resalta el objetivo de ser “el mejor banco de relación” con los clientes

El consejero delegado, Marc Armengol, reforzó este mensaje trasladando una visión optimista sobre la evolución del banco. De este modo, destacó que la entidad se encuentra en una posición “muy sólida financieramente”, con un claro salto en rentabilidad, una infraestructura tecnológica de primer nivel, y una fuerte revalorización en bolsa en los últimos años, con una elevada capacidad además de remuneración a los accionistas.

El CEO puso en valor el compromiso del equipo y la motivación interna, subrayando que el banco encara esta nueva etapa con ambición y con el objetivo de cumplir los objetivos financieros, generar valor y reforzar la retribución al accionista.

En cuanto a las perspectivas, anticipó una progresiva mejora de los ingresos a medida que avance el ejercicio, impulsada por el crecimiento del margen, el aumento de volúmenes y una evolución positiva de las comisiones, manteniendo al mismo tiempo el control de costes y un riesgo contenido.

Armengol definió, asimismo, la hoja de ruta estratégica “Tras la venta de TSB, el banco concentra ahora su foco en España, manteniendo su modelo diferencial de banca de relación cercana con el cliente, al que se añadirá una mayor capa tecnológica para mejorar las soluciones y el servicio”.

Finalmente, el consejero delegado reafirmó la ambición de la entidad de convertirse en el mejor banco de España en banca de relación, combinando proximidad al cliente con innovación y capacidades digitales para afrontar el nuevo entorno competitivo.